En la actualidad, dejando a un lado que el mundo es víctima de los capos
de la droga, también tenemos que muchas personas en la calle, en los lugares de
recreación, en las carreteras y en su propia casa, son víctimas de otras que
andan con los cables totalmente desconectados como consecuencia de haberse
metido alguna porquería.
Hay una posibilidad de que el Estado haga algo para evitar esas
tragedias porque tiene facultades legales para hacerlo. Si no lo hace es por incompetencia
pura, pero cabe la posibilidad de que lo haga, por remota que sea, sí. En cambio,
si se legalizan las drogas, al Estado, de por sí incompetente, se le quitarán
facultades para actuar a favor de las víctimas de los adictos.
Yo estoy totalmente en contra de que el Estado quite libertades a los
seres humanos, pero la libertad de que alguien por su gusto se vuelva
loco y ataque a inocentes es demasiado nociva para la sociedad. Las libertades
sólo son buenas cuando quien las ejerce respeta los derechos de los demás, pero
no es ése el caso de alguien que en un parque y con las peores intenciones del mundo
espera a que pase una víctima. Es raro que hasta los intelectuales más “brillantes”
aboguen por la legalización, si por donde se le mire es una completa estupidez.

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