
Por aquello del trato preferencial a quienes cometen un crimen bajo los efectos de una droga. Los extraordinarios cerebros con una capacidad hasta ahora conocida, que alegan que en casos de ese tipo los criminales tienen derecho a recibir consideraciones que los aparten del castigo merecido, son, por todos lados, los más idiotas del mundo.
Cuando se comete un crimen la prioridad tiene que ser siempre la victima, no su verdugo. El miedo, la frustración y el dolor no disminuyen en una persona al saber que la atacaron o dañaron a su ser querido bajo los efectos de cualquier sustancia. No subestimo el poder que tienen las drogas, ni cuestiono que puedan cambiar por completo la personalidad de alguien, pero eso no cambia en lo mas mínimo el daño hecho a la victima.
Si existen personas que se solidarizan con la desgracia de los delincuentes que se ven obligados a ver rejas todos los días, me parece algo muy humano. Quien quiera darles atención, escucharlos y reivindicarlos, creo que no hay nada que se lo impida, pero que lo haga junto con ellos dentro de la jaula, no afuera. Permitir a cualquier criminal que pueda gozar de privilegios porque decidió drogarse antes de cometer una fechoría, es un crimen imperdonable contra su victima o en el peor de los casos contra los dolientes de ella.
No nos equivoquemos, la culpable en un crimen no es la victima que pasaba por allí, salio de noche o no corrió a tiempo, en las circunstancias que sean, el culpable será siempre aquel que hace el daño, y eso es algo muy importante que nadie debería de olvidar, de lo contrario terminaremos metiendo en la cárcel a las victimas que sobreviven.
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